Condenado un asesino machista de Málaga que esquivó a la Justicia durante casi nueve años
El Supremo confirma 19 años de cárcel para un hombre que en 2009 asesinó a su pareja en Alhaurín de la Torre
Fue detenido en 2018 cuando la familia descubrió que había estado vendiendo joyas de la víctima
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Manifestación contra la violencia machista en una imagen de archivo / Jesús Prieto (Europapress)
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Madrid
El Tribunal Supremo ha confirmado una condena de 19 años de cárcel impuesta a un hombre que asesinó a su pareja en la localidad malagueña de Alhaurín de la Torre en marzo de 2009. La Guardia Civil tardó casi una década en deterle y lo hizo cuando la familia alertó de que el asesino había vendido una joya de la que la víctima nunca se separaba: una gargantilla de la que nunca se separaba.
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Los hechos, según la sentencia a la que ha tenido acceso la Cadena SER, ocurrieron en marzo de 2009 en la barriada Zapata de Alhaurín de la Torre: el acusado y la víctima habían discutido y ella huyó hacia un descampado utilizado como párking de coches de alquiler en la calle Puente del Rey. Fue allí donde el asesino consiguió acorralar a la mujer y acabó con su vida de varios golpes propinados con un palo de madera.
La familia denunció su desaparición y el cuerpo no fue encontrado por un ciudadano hasta un mes después cuando retiraron un coche. El asesino había envuelto el cuerpo en plásticos y había borrado tan bien sus huellas que no fue detenido hasta casi nueve años después: la familia de la asesinada, tal y como relató el diario Sur, descubrió que había estado vendiendo joya de la víctima, entre otras cosas una gargantilla de la que nunca se separaba. En su casa los investigadores encontraron una libreta donde apuntaba sus declaraciones para evitar incurrir en contradicciones y también ropa interior de la mujer.
El Tribunal Supremo acaba de confirmar la condena que le impuso en primera instancia la Audiencia Provincial de Málaga: diecinueve años de prisión por un delito de asesinato además de la obligación de indemnizar a los familiares de la víctima con un total de 250.000 euros. En ese momento la mujer tenía una hija de quince años de edad.
La huida del asesino
La Guardia Civil tardó casi nueve años en dar con el asesino de María José y lo hizo después de que la familia acudiese a denunciar que nunca se había encontrado la gargantilla de la que la víctima nunca se desprendía: una joya que, tal y como descubrieron los agentes, había vendido. La sentencia del Tribunal Supremo, de la que ha sido ponente el magistrado Julián Sánchez Melgar, destaca que el asesino tapó bien sus huellas: cogió el teléfono después de perpetrar el asesinato y realizó "dos llamadas para facilitar su coartada".
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El Supremo ha confirmado la condena impuesta por la Justicia malagueña / EFE
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El Supremo ha confirmado la condena impuesta por la Justicia malagueña / EFE
Además, apuntó en una libreta todo lo que había ido diciendo ante los investigadores "con la clara intención de no incurrir en contradicciones en posteriores declaraciones en sede policial o judicial". Fue delatado, precisamente, por el posicionamiento de su teléfono móvil durante los hechos, echando por tierra su coartada: "La localización de los teléfonos del acusado y víctima, que no coincide con la versión ofrecida por aquél".