10 baños de interior para disfrutar de lo que queda de verano
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El verano toca a su fin. Pronto se irá el calor, y con él la gustosa necesidad de refrescarse en playas, ríos, piscinas, lagos o cascadas. Sin embargo, aún queda tiempo para pegarse el último chapuzón del estío y disfrutar de algunos de los rincones más bellos de nuestro país.
Si a finales de julio os sugeríamos 15 baños de interior en España. En esta ocasión recorremos nuevas gorgas, embalses, pozas, gargantas y pantanos para ofreceros éstos 10 nuevos baños con los que disfrutar de los últimos días del verano.
A su paso por la localidad oscense de Boltaña, el río Ara (uno de los pocos cauces vírgenes que quedan en España), ha moldeado con esmero una de las pozas más puras de la geografía española: La Gorga. Una gran piscina natural que no solo presume de contar con unas aguas más que cristalinas, sino además por encontrarse en un entorno pirenaico idílico, a escasos kilómetros del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
Enmarcado en el parque natural del mismo nombre, en el extremo noroccidental de la provincia de Zamora, se localiza el mayor lago de origen glaciar de toda la Península Ibérica (318, 7 ha). Obviando la belleza innata del paraje y centrándose en sus zonas de baño, el Sanabria cuenta con un buen número de playas. Las más importantes se encuentran en la parte oeste: Custa Llago y Viquella (la más grande del parque); mientras que al sureste se localizan: El Folgoso, El Pato, Los Enanos y Los Arenales de Vigo, que son de arena y piedra mezcladas con zonas de césped. El camping de Los Robles y el del Folgoso están muy bien equipados para pasar la noche a orillas del lago.
La gran masa de agua de Cuenca se comenzó a construir en 1955 con el fin de regular el curso del río Júcar, básico para la supervivencia de buena parte de la agricultura de la zona. Sus grandes dimensiones (6.840 ha) han hecho posible la habilitación de varias zonas de baño, como las playas de Valverde del Júcar, la de Buenache, la de Olmedilla o las de Alarcón; convirtiendo a esta presa en uno de los lugares predilectos de los conquenses para darse un chapuzón sin necesidad de ir a la costa. Asimismo, es muy popular entre los amantes de la pesca.
A escasos cinco kilómetros de Mérida se encuentra una de las playas de agua dulce mejor acondicionadas y con más historia de Extremadura. Proserpina forma parte del conjunto arqueológico de la ciudad pacense que la UNESCO consideró Patrimonio de la Humanidad en 1993, siendo el embalse artificial de la época romana más grande que se ha conservado hasta nuestros días. Los 425 metros de longitud de su gran dique de piedra (siglos II - XVII) convierten a este baño de interior en uno de los de mayor personalidad del territorio nacional.
Siguiendo una pista de tierra de unos 8 kilómetros que parte de la entrada a la localidad zaragozana de Luesia se accede al Pozo Pígalo, otro de los baños de interior que regala Aragón. Esta gran poza de aguas inmaculadas alimentada por el río Arba es famosa por la afición de sus bañistas a lanzarse desde lo alto de las rocas que la rodean. No obstante, los menos intrépidos se pueden dar un baño tranquilo ya que dispone de escaleras de piedra para acceder al agua. Su entorno es encantador, rodeada de pinares, hayedos, pradera, cascadas y más pozas. Cuenta con zona de acampada y un merendero.
Rodeado por las localidades sorianas de Vinuesa, Molinos de Duero, Abejar, El Royo y Cidones, el Embalse de la Cuerda del Pozo cuenta con suficientes puntos de interés como para pasar varios días descansando y explorando sus alrededores. Playa Pita, su zona de baño más popular, permite el alquiler de patinetes y canoas, cuenta con merendero y zona de acampada (camping Urbión). Las Cabañas y Peña Gamella, son otros de las opciones playeras que ofrece este masa de agua que regula el río Duero. La presencia bajo sus aguas del campanario del antiguo pueblo de La Muedra contribuye a dar un halo de misterio a este hermoso lugar.
Entre el escarpado paisaje gerundense de la Alta Garrotxa surge uno de los baños de interior más apetecibles del pre-Pirineo oriental. Para llegar a las pozas cristalinas de Sant Aniol hay que partir desde el camping de Sadernes a través de una interesante ruta muy bien señalizada que pasa por pont d'en Valentí, la presa delGomarell, los estrechos del Goleró, la ermita del Sant Aniol (s. IX), y el mítico Salt del Brull, que en verano no luce en todo su esplendor. Desde este punto se irán sorteando pequeñas charcas y piscinas naturales hasta llegar a Gorg Blau, una gran poza alimentada por una cascada que es la mejor para el baño.
El municipio valenciano de Ontinyent cuenta con una zona de baños de interior muy atractiva. El río Clariano forma en su nacimiento una serie de pozas de caprichosas formas que el agua se ha encargado de horadar en la superficie de la roca calcárea. Este paraje fluvial recibe el nombre de Pou Clar, no obstante, los vecinos de la localidad se han encargado de dar nombre a las diferentes pozas del lugar: Pou de la Reina, Pou del Cavalls, Pou des Esclaus, Pou Gelat, etcétera.
En el límite de Castilla-León y Extremadura, a la altura del municipio cacereño de Madrigal de la Vera, la Garganta de los Alardos forma varias pozas y charcos naturales antes de ir a morir al río Tiétar. Muchos turistas acuden a Alardos en verano atraídos por estos baños y por el entorno envidiable en el que se enmarcan. Un paisaje marcado por las arboledas de fresno, chopos y sauces, y por algún detalle histórico como el puente romano formado por un gran arco de medio punto que se puede visitar en la zona.
En el margen septentrional del río Miño, en plena ciudad de Ourense, se localizan las Pozas A Chavasqueira, unos baños termales de aguas calientes (43ºC) cuyo uso es público y gratuito. Rodeando estas piscinas hay habilitadas unas zonas de césped junto al río ideales para tomar el sol. El conjunto se completa con unas termas privadas de estilo japonés.
Y es que aunque sea septiembre, por suerte en España tenemos buen tiempo aún para disfrutar de los últimos días del verano y la entrada del otoño con un buen baño de interior. ¿Ya tienes claro dónde? ¡Pues busca tu hotel y disfruta de una escapada diferente en las 'playas' de interior!