¿Debemos aceptar las donaciones de Ortega?
Un Estado ha de financiar su sanidad pública con sus impuestoscon un sistema fiscal justo y progresivo, pero si ambos requisitos se cumplen, no se acaba de ver la razón para rechazar una donación.
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¿Debemos aceptar las donaciones de Ortega?
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Madrid
Amancio Ortega no se presenta a las elecciones pero su nombre ha sobrevolado el debate político en esta campaña electoral. Lo situó ahí Isabel Serra, candidata de Unidas Podemos a la Comunidad de Madrid, al afirmar que la sanidad pública no debía aceptar sus donaciones privadas. Hoy mismo, en el otro extremo, el consejero de Salud andaluz ha anunciado que ha enviado una carta a la Fundación Ortega para que considere esa comunidad como ámbito preferente para sus donaciones.
Desde que en 2015 realizó la primera, en este tiempo el propietario de Zara ha donado más de 300 millones a quince comunidades, lo que indicaría que la opinión de Serra no es unánimemente compartida. Se entiende que un Estado ha de financiar su sanidad pública con sus impuestos. Y para hacerlo ha de sostener un sistema fiscal justo y progresivo. Si una de las dos cosas no funcionan habrá que reclamar a quien corresponda: a los gestores públicos ineptos o a los empresarios que no contribuyen como deben. Pero si ambos requisitos se cumplen, no se acaba de ver la razón para rechazar una donación. Y resulta paradójico que ese gesto hacia lo público levante más polvareda que si el empresario hubiera patrocinado un equipo de futbol o un gran premio deportivo.