Nacionalismo y 'brexit'
May ha sido puesta en evidencia por el propio Gobierno español, que el viernes se apresuró a sacar pecho al anunciar que tiene la última palabra sobre Gibraltar en las negociaciones del Brexit. Ahora los `torys´ evocan la guerra de Las Malvinas
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Madrid
Gibraltar, ese asunto recurrente que aparece y desaparece en función de las necesidades informativas y políticas en España, vuelve con el inicio del proceso de negociación del Brexit pero, en este caso, en el Reino Unido, donde se ha convertido en un arma arrojadiza contra la primera ministra, Theresa May, que en la carta remitida a Bruselas no mencionaba a la colonia. Sus defensores han reaccionado con una nueva patada hacia adelante: "sería capaz de ir a la guerra como Thatcher hizo en Las Malvinas", ha asegurado con ardor guerrero un antiguo dirigente tory coincidiendo con el 35 aniversario del conflicto. El nacionalismo es siempre un mal consejero.
May fue puesta en evidencia por el propio Gobierno español, que el viernes se apresuró a sacar pecho al anunciar que tiene la última palabra sobre Gibraltar en las negociaciones del Brexit. Como reconoce el ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, en El País: "la propuesta es solo un borrador de orientaciones que aún debe ser aprobado". Una de cal y otra de arena porque luego asegura que no vetaría que Escocia entrase en la Unión Europea si se independiza porque no es lo mismo que Cataluña. Allí, puntualiza, los referendos son legales.
Este inicio, casa mal con la pretensión española de tener en el futuro "una relación lo más cercana posible a la que tenemos ahora con el Reino Unido", al que van buena parte de nuestras exportaciones, cuyos súbditos llenan nuestras costas y donde nuestros conciudadanos evitan las listas del paro. Habrá que consultar el manual de la teoría de juegos.