Vuelve la cafetería Nebraska a Madrid
Dos extrabajadores de la cadena han empleado las indemnizaciones de despido en reabrir el local de Bravo Murillo
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Imagen de la cafetería Nebraska de Bravo Murillo que van a reabrir Pedro Simón y Juan Pedro Carrero. / ECD
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Madrid
Tras sesenta años de actividad, la cadena de cafeterías Nebraska echaba el cierre en sus cuatro establecimientos de Madrid a principios de este año. 92 trabajadores se quedaban sin empleo, algunos de ellos con más de 40 años de antigüedad. La empresa tuvo entonces que indemnizar a la plantilla. ¿Y qué han hecho con ese dinero dos de los trabajadores? Pues reabrir el histórico negocio. Pedro Simón y Juan Pedro Carrero, que trabajaban como camareros, han alquilado el local de la cadena en el barrio de Tetuán y abrirán sus puertas el próximo 1 de abril.
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Vuelve la cafetería Nebraska a Madrid
Los dos tienen 58 y se decidieron a emprender porque pensaron que a su edad es muy difícil encontrar trabajo, tal y como está el mercado laboral. "La otra opción era cobrar el paro y cuando se nos acabase esperar la jubilación, Pero claro, no tendríamos la completa", ha explicado Carrero, que entró con 16 años a trabajar en la mítica cadena de cafeterías. Era como su propia casa, por eso cuando se enteró del cierre sintió un gran vacío:"Nebraska era nuestra vida. Como no había tenido otro trabajo... Pero con el paso de los días reacciones y te das cuenta de que tienes que hacer algo".
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Sus propias familiares no se esperaban que dieran ese paso. Y algunos llegaron a preguntarles que a dónde iban con los años que tienen. Pero ellos entendían que no les quedaba otra y se lanzaron, a pesar de que suponía un gran cambio: "Pasar de ser empleado a ser empresario... No son los mismos problemas. Pero no podemos decir que no podemos hacerlo por la edad. Los emprendedores no tienen por qué ser solo jóvenes".
La gente que ya conoce elregreso del negocio está encantada. No sólo los vecinos del barrio, que les han mostrado su alegría: "Desde que estamos en las redes sociales nos está llamando gente que en cuanto abramos vienen. Porque muchos son parejas que vienen a Madrid a pasar el sábado y cenan aquí antes de volver a los pueblos".
Con la reapertura también van a volver a trabajar siete de sus excompañeros de siempre, a los que han contratado. Todos intentarán que funcione esta segunda etapa de Nebraska. Y es que el negocio llevará el mismo nombre, porque los fundadores les han dejado usarlo. También ofrecerán la misma carta: "Como conocemos a los proveedores, los productos y las salas los conocemos, todo va a ser igual que antes. El que vaya puede ir sabiendo que va a comer lo que tanto le gustaba".