Prostitución, teoría de la normalidad
Sé que hoy no puede ser. Comprendo que hoy lo realista y lo humano es proteger a las prostitutas. Pero a mi juicio sí es hora de empezar a demoler en nuestro cerebro la teoría de su normalidad
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Prostitución, teoría de la normalidad
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Madrid
Comprendo que hoy no es posible eliminar la prostitución. Vive muy profundamente inserta en nuestras sociedades, soporta un tinglado económico de gran envergadura y, por si le faltara algo, cuenta con un apoyo literario, cinematográfico, cultural de gran tradición. A estas evidencias aplastantes se añade, además, el peso de las corrientes muy sensibles socialmente para las cuales el único enfoque razonable del tema es detenerse en la prostituta y defenderla. ¿Quién podría oponerse a ello?
Sin embargo, el ahora mismo de la realidad no nos debería ocultar su sentido más profundo. Es una actividad degradante y un montaje explotador de la mujer a gran escala, que si creemos en la aventura humana como una conquista progresiva de la dignidad, tenemos que soñar con superar algún día.
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Iñaki Gabilondo en la redacción de la Cadena Ser / CADENA SER
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Iñaki Gabilondo en la redacción de la Cadena Ser / CADENA SER
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También la esclavitud fue considerada durante siglos una práctica integrada en la lógica de la vida, y no digamos en la lógica económica. También la tortura tenía raíces profundas y se remontaba a los primeros vagidos del ser humano, y parecía normal hasta que Cesare Beccaria en el siglo XVIII la fulminó con su obra ‘De los delitos y las penas’.
Sé que hoy no puede ser. Comprendo que hoy lo realista y lo humano es proteger a las prostitutas. Pero a mi juicio sí es hora de empezar a demoler en nuestro cerebro la teoría de su normalidad. Porque es una degradación que solo confirma cuánto camino nos queda por recorrer como seres civilizados.