Una jornada para la esperanza
Hay efectos y efectos. Cuando Conchita Martínez cogió a la selección española de tenis fue un momento parecido a cuando abres las ventanas de un almacén que lleva años cerrado. Como el tenis de la propia Conchita, imprevisible, el equipo español de Copa Federación se unió en torno a una idea, un objetivo: el de volver a la máxima categoría, el lugar que abandonó un año atrás.
En Alicante, hace un par de meses, superaron a Ucrania en una eliminatoria en principio sencilla, pero cargada de miedos y fantasmas recientes. Sin embargo había rayos de luz, el magnífico debut de Tita Torró, que cerró la eliminatoria y la sombra de Lara Arruabarrena y Garbiñe (Aún por decidir con quién jugar, puede hacer con España o Venezuela) espolearon a un equipo necesitado de buenas noticias.
Hoy, sábado, en el Real Club de Polo de Barcelona, las chicas han vuelto a dar un paso adelante en su guerra por igualarse con los chicos. Carla Suárez abrió la eliminatoria con Doi a la que ganó con claridad pese a tener algunas dudas a la hora de cerrar. La ilicitana Silvia Soler fue la que se encargó del más difícil todavía, venciendo a Morita y dejando la eliminatoria franca para volver al Grupo Mundial. Falta una victoria, una situación inmejorable para un equipo que ha demostrado eso, ser un equipo.