Tomas Berdych, el coleccionista de superficies
El Mutua Madrid Open 2012 quiso distinguirse del resto de torneos en el color y ha terminado por diferenciarse en todo. Casi no se habla de tenis, las ruedas de prensa están capitalizadas por la pista, y los jugadores una vez eliminado Nadal aparecen en un peligroso segundo plano para el público.
Ante la amenaza de Nadal de no volver, Tiriac amenaza con bolas fosforescentes y quién sabe si también de tecnología LED y bajo consumo. Entre la locura, las críticas y los sanedrines que se suceden por las esquinas, hay tenistas daltónicos y sordos que son que están tratando de hacer honra al deporte del que trata este evento.
Uno de ellos es Tomas Berdych, un checo de apariencia antipática que va a paliza por partido. En tres partidos ha cedido tan solo 12 juegos, una media de cuatro por choque y dos por set. Este viernes ha desdibujado al renacido Verdasco habiendo afirmado previamente que las semifinales estaban “prácticamente imposibles” por jugar frente a un jugador local. Juego psicológico, es decir, tenis.
En cualquier caso Berdych no entiende de superficies ni de alturas. Ha ganado torneos en tierra, hierba, dura, indoor y moqueta, una meritoria variedad si se tiene en cuenta que solo acumula siete trofeos en toda su carrera profesional. El sábado Tomas se medirá a Del Potro por un puesto en la final. Hasta entonces, solo pensará en cómo ganarle, o sea, en tenis