Cómo ganar un torneo y perder puestos en el ranking
Montar algunos muebles de IKEA y resintonizar los canales de la TDT puede que sean seguramente acciones (para mí realmente difíciles) de una complejidad similar a entender correctamente el funcionamiento del ranking de la ATP. La gran mayoría de aficionados al tenis no comprenden un sistema en el que los puntos se ganan o se pierden en función de lo que el tenista logre en comparación con su rendimiento del curso anterior.
Esta semana se ha derivado de este enrevesado sistema una situación cuanto menos extraña. David Ferrer, quinto de la lista, ha visto cómo pese a vencer en Buenos Aires le rebasaba Jo Wilfred Tsonga, ‘solo’ semifinalista en Marsella.
¿Qué explicación lógica tiene esto?
La respuesta está en el baile de fechas. Esta semana a David se le han descontado los 500 puntos del torneo de Acapulco del año pasado, en el que resultó campeón. Es decir, en total ha visto como su nómina de puntos cedía 250 tras haber ganado en Argentina, puesto que se trata de un torneo de inferior categoría al mejicano.
En 2012 el torneo de Acapulco se juega una semana más tarde que en 2011, o sea, esta que ahora comienza. Y por lo tanto esta semana Ferru sumará todos los puntos que consiga en México, incluso pudiendo llegar a recobrar esos 500 en caso de repetir el éxito del año pasado.
Esta paradójica situación ha dado un motivo más a los muchas voces críticas que hay en el tenis respecto al sistema de puntuación. La presión añadida que supone el funcionamiento con relación al ejercicio anterior y lo cargado del calendario hace que desde hace tiempo se estén valorando otras alternativas. El propio Rafa Nadal pidió en su día que se estableciera un ranking bianual que no penalizara las lesiones como lo hace el actual.