Trump eleva la ‘factura española’ con el anuncio de un nuevo arancel a los países que compren petróleo a Venezuela
España es el tercer país consumidor de crudo venezolano por detrás de China e India

España, amenazada por los aranceles extra de Trump a Venezuela
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Madrid
Nuevo sobresalto arancelario para España después de que Donald Trump haya anunciado un arancel a todos los países que compren petróleo a Venezuela, lo que significa un arancel extra para nuestro país.
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El nuevo término que afecta a la factura española es el de “arancel secundario”, es decir, que cualquier país que negocie con Venezuela pagará un 25% a todo lo que exporte a Estados Unidos.
Es decir, todo el que tenga negocios con Venezuela será penalizado en el mercado estadounidense. Esto sería un golpe para España porque Venezuela ha traído petróleo a nuestro país a su nivel más alto en los últimos 20 años.
En concreto, según la memoria de la compañía de Petróleos de Venezuela, fueron más de tres millones de toneladas, la cifra más alta desde 2015-2016.
Tercer país consumidor de crudo venezolano
El crudo venezolano con destino a España se ha disparado en el último año. Ha subido un 120% y representa ya casi el 5% del petróleo que importamos aquí. España es el tercer país consumidor de crudo venezolano por detrás de China e India.
Esto significa que Trump le está diciendo a los agricultores españoles, conductores españoles y a las petroleras españolas qué gasolina tienen que repostar y cuánto más van a pagar más por ella.
Y le está diciendo a España que, si sigue recibiendo ese crudo venezolano, Estados Unidos impondrá un castigo a España de 5.700 millones de dólares, porque eso es el 25% de sobreprecio a todo lo que exportamos de aquel país y afectaría a 27.000 empresas españolas.
Esos 5.700 millones equivalen a todo el dinero que el Estado central gasta en Educación. No hablamos ya de injerencia sino de una agresión económica abierta a países que dejaron de comprar a Rusia por acuerdo internacional y a los que ahora tienen que prescindir de otra fuente energética por decisión unilateral.
Fin de todas las reglas
Es el fin de todas las reglas del comercio y el preludio de otro salto energético. Además, esa amenaza tiene mucha letra pequeña porque el crudo que llega a España, en realidad no es una "importación de petróleo".
Es una sutileza, que probablemente a Trump no le importa, pero que puede romper compañías. El petróleo de Venezuela que llega a España se entrega, fundamentalmente, a Repsol. El problema es que Venezuela está tan apurada económicamente, que no es que esté exportando su petróleo para pagar deudas, sino que, directamente, paga sus deudas en especies, en crudo.
A Repsol le paga dos tipos de deuda en crudo:
- Para saldar la deuda histórica que Venezuela tiene con Repsol por sus operaciones allí desde 1993.
- Porque Repsol extrae gas natural allí para que funcionen los ciclos combinados (la luz) en Venezuela.
A cambio de esa actividad de extracción, se le paga con barriles de petróleo. Técnicamente eso no son exportaciones, sino pagos de deudas y de actividad que, en lugar de pagarse en dólares, se pagan en crudo.
Sin embargo, probablemente esto no importa y puede ser una sacudida a Repsol, que tiene en Venezuela, según la compañía, una exposición de 467 millones de euros.
Es decir, que un día un señor se levanta, escribe tres líneas en Twitter y puede destruir una economía, la venezolana, sacudir una compañía, Repsol, y disparar el mundo, el crudo. Luego está la cuestión de si lo hará o no finalmente, pero, para empezar, el petróleo ya nos cuesta un 1,3% más caro.
La factura Trump
Así que la factura Trump en España la pagamos en hipotecas (con los tipos de interés) y en bienes (desde las latas de cerveza con los aranceles al acero hasta los coches, hasta 12.000 euros más caros). Y ahora la vamos a pagar también en el surtidor con crudo y gasolinas más caros.
Trump también ha dejado otro escalofrío: el del largo plazo. Que esto sea algo más que una guerra comercial. ¿Y si se está preparando para una guerra real más adelante en su mandato y estos aranceles son una forma de abastecerse? La inquietud a corto plazo de Trump sólo la supera que esté pensando en una guerra a largo.
En respuesta a este nuevo anuncio, la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría ha recordado, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que "las guerras comerciales no benefician nunca a nadie".
"Es oportuno que sigamos trabajando en seguir manteniendo una buena relación con EEUU", ha añadido. "Ahora bien, si esos aranceles afectan a nuestros productos, Europa y España trasladarán una respuesta contundente en defensa de los productos y los productores españoles".