Natalia de Molina: "Nos falta autocrítica como sociedad, nos cuesta ver lo que hacemos para que las cosas no cambien"
La actriz presenta uno de los papeles más difíciles de su carrera. En 'Asedio', el nuevo thriller de Miguel Ángel Vivas, interpreta a una antidisturbios acorralada entre la corrupción policial y la deshumanización de los inmigrantes

Natalia de Molina protagoniza 'Asedio' (Photo by Juan Naharro Gimenez/Getty Images) / JUAN NAHARRO

Madrid
Natalia de Molina aún se pregunta cómo pudo aguantar el rodaje de 'Asedio'. "Fue durísimo. Seis días a la semana, 12 horas, con ese nivel de intensidad físico y emocional. Fue un reto que yo tenía idealizado, me apetecía mucho hacer la acción y me motivaban muchas cosas, pero a la hora de practicarlo hubo momentos que no sabía lo que estaba haciendo. Además, había planos secuencia muy largos, repetíamos mucho, estaba muy agotada. Pero ahora estoy muy orgullosa", cuenta la actriz de este proyecto que encadenó con el rodaje de la serie 'Fácil', otro papel muy exigente en lo físico y en lo emocional. En el nuevo thriller de Miguel Ángel Vivas, interpreta a una agente antidisturbios con una madre enferma que se ve envuelta en un desahucio con intereses ocultos.
"No es una heroína. Es un personaje muy gris. Al principio te cae mal y a lo mejor, es que es así. Ella es una tía muy controladora, es muy buena en su trabajo, a pesar de que la hagan sentir infravalorada por su entorno. Es un mundo muy masculino donde ser mujer siempre te van a hacer sentir diferente. Pero es una tía que sabe idiomas, no es de las que se va, que lo intenta, que vive una situación muy traumática en sus primeros trabajos, que eso también es algo que intenta tapar todo el rato, pero está ahí presente y, de repente, encuentra una salida a esa presión y a esa adrenalina que vive en el trabajo, esa tensión que es jodida. Ahí ya empieza una vorágine de darse cuenta del mundo en el que vive y de qué lugar ocupa ella en ese mundo y qué está haciendo", explica la actriz de su personaje, que vive una lucha en tiempo real por escapar del edificio que ha ido a desmantelar.
Miguel Ángel Vivas, autor de títulos como 'Secuestrados' o 'Tu hijo', compone un thriller asfixiante que, tras el prólogo inicial, se entrega a la tensión y la acción con un clímax de más de una hora que plantea como una inmersión física. "Más que una historia de trama, quería una experiencia, que el espectador se meta en la sala de cine y durante hora y media viva una experiencia. La idea de montaña rusa de ir para arriba, para abajo, que no pueda respirar. Era el concepto que quería transmitir en todas las secuencias desde el punto de vista de la protagonista. Esa es una parte técnica importantísima, pero a la vez en ese viaje había una parte de social, de diálogo con el espectador, porque no quería que fuera un cine de pancartas. Yo te muestro esto y tú decides qué te han cortado, no te lo voy a decir yo", dice el director de los temas que toca la película, como la corrupción policial o el trato a unos inmigrantes hacinados como zombies.
"Para mí era muy importante porque estamos hablando de esas personas invisibles que no vemos, no sabemos dónde viven, no sabemos cómo son. Solo tenemos una noticia del telediario y ya estamos todos juzgando y diciendo algo, pero cuando los echan de sus casas, por ejemplo, adónde van. Después se van con un familiar, se van del país, se van debajo de un puente, no nos preocupamos de nada de eso. Entonces tú entras en esa secuencia como una película de terror, porque ellos, son los malos, los zombis, y tú, como espectador, tienes miedo de esas personas, como tiene el personaje de Natalia. Pero conforme empiezas a ver a los niños, a cómo están todos asustados, cómo están todos malviviendo, hechos polvo por no decir improperios, te vas dando cuenta de que el monstruo es ella, el monstruo eres tú", añade. En esa línea de claroscuros se mueven los personajes de 'Asedio'. Una agente que encuentra algo escondido, una huida, un enfrentamiento contra una unidad corrupta y su lucha por encontrar una salida. Una salida que halla -esto no es spoiler- de la mano de otra mujer. "A mí me gusta decir que son dos mujeres contra el sistema", remata.
El director y la actriz coinciden en que la película muestra, desde el género, una realidad que nos interpela como sociedad. "Uno de los problemas que tenemos es la falta de autocrítica. Creo que es una asignatura pendiente que tenemos todos, nos cuesta mucho. Es muy fácil criticar al otro, ver lo malo del otro, pero nos cuesta una barbaridad de repente ver lo malo que tenemos nosotros y lo que hacemos para que las cosas no cambien. Y creo que ese viaje está en la película, en concreto en el personaje de Dani, como una mujer que está todo el rato luchando contra la empatía, luchando contra ver a quién tiene enfrente, con dilemas morales muy reprobables como persona y cómo su viaje la lleva a un lugar totalmente distinto, a ser capaz de ver a la persona que tiene enfrente y decir, pues hasta aquí, no quiero formar parte más tiempo del problema. Hay que cambiar las cosas. Y para cambiar las cosas hay que hacer algo", comenta Natalia de Molina. A esa falta de autocrítica se une la piel fina de algunos colectivos al verse representados. El Sindicato Unificado de Policías ha criticado la película por, dicen, mostrar una imagen corrupta y criminal del cuerpo de los antidisturbios.
Y Vivas responde. "Nos falta madurez como público y, sobre todo, como sociedad. A mí me da mucha pena este cabreo. La película habla de una corrupción sintomática de la sociedad entera, del sistema. Hablan solo del tráiler, sin ni siquiera haber visto la película. Y es que estamos en un país y, no es el único, en el que no hay autocrítica. Para mejorar tenemos que saber que no somos perfectos porque ninguno lo somos, ningún estamento es perfecto. En este sistema nada es perfecto, hay claroscuros en todos los personajes, en la protagonista, en los inmigrantes... Me da pena pero a la vez digo, qué necesario es que podamos hacer estas historias. El arte tiene que provocar, el cine tiene que provocar. Creo que hay que contar historias y experiencias, en este caso, que nos hagan replantearnos las cosas", concluye el director de esa pequeña polémica. En 'Asedio' el realizador exige al público, con planos secuencia y tomas muy largas, acompañar a esta antiheroína por ese edificio convertido en madriguera, una cueva donde algunos intentan sobrevivir y otros, hacer negocio.

José M. Romero
Cubre la información de cine y series para El Cine en la SER y coordina la parte digital y las redes...