“Llegará otra pandemia, el próximo virus además de ser muy transmisible quizá sea más letal”
El biólogo y explorador de National Geographic Enric Sala ha explicado en La Ventana las consecuencias dramáticas que puede tener para la humanidad la pérdida de ecosistemas

El prestigioso biólogo Enric Sala advierte sobre una nueva pandemia más letal como consecuencia por no cuidar el medioambiente
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Madrid
“El planeta no necesita a los humanos”. Es la conclusión de Enric Sala, autor de ‘La naturaleza de la naturaleza: Por qué la necesitamos’, quien considera que el planeta es todo un “milagro”, ya que en él conviven nueve millones de plantas y animales y mil millones de microbios distintos interactuando. A esta simbiosis de la naturaleza añade que el ser humano “depende del trabajo de otras especies”.
Desde el agua hasta la comida o el oxígeno, bienes vitales sin los que la especie humana no podría evolucionar. Para el también miembro de la Royal Geographical Society es paradójico que el destino de esas especies “esté en nuestras manos”. “El 96% de todos los mamíferos somos nosotros y nuestro ganado domesticado”, apunta.
Además de los datos, Sala argumenta que de desaparecer la especie humana, “la biodiversidad se recuperaría rápida y extraordinariamente”. Sobre los prejuicios contra algunas especies, el doctor en Ecología por la Universidad de Aix-Marsella defiende que es fruto del desconocimiento. “En España hay miedo contra los lobos, pero en los últimos 400 años nadie ha muerto por uno, así mismo, muere más gente sacándose selfies que por ataques de tiburón”, ilustra.
En cuanto a la huella ecológica, que se suma a la doble vertiente del humano ecologista-depredador, Sala señala que la pérdida de esos “utensilios de caza rudimentarios” ha aumentado el impacto medioambiental. “Todo estaba determinado por la cantidad de plantas, que determinaba la cantidad de animales que vivían en ese lugar, pero hemos hecho trampas, estamos utilizando energías del pasado para sobreexplotar el presente”, culmina.
Aumenta el riesgo de pandemia
En su obra, Sala señala que la crisis de coronavirus no es el último aviso del planeta, pero “desafortunadamente lo hemos desaprovechado porque consumimos como antes”. El consumo continúa al mismo nivel. “Se pesca más que antes de la pandemia, se cortan bosques tropicales a un ritmo de cuatro campos de fútbol por minuto”, a lo que añade: ``No damos importancia a las especies que conviven con nosotros”.
En cuanto a la posibilidad de nuevas pandemias, Sala lo tiene claro: “Llegará otra pandemia, el próximo virus además de ser muy transmisible quizá sea más letal”. Para evitarlo propone reducir la deforestación o el “comercio salvaje” de animales en China. “No sé cuántos cientos de millones de personas tienen que morir para que la humanidad se dé cuenta de que no podemos seguir destruyendo el sistema que nos mantiene con vida”.
El mar y su papel clave en el calentamiento global
“El futuro va a ser diferente del pasado, hemos cambiado las condiciones medioambientales”, señala Sala no sin reconocer que podemos recuperar algunos ecosistemas del pasado. Para ello se debe proteger esos espacios, de forma contundente: “La naturaleza se recupera a un ritmo rápido”.
Sobre el calentamiento global, destaca el papel fundamental del mar. “El planeta sería como Venus, el mar ha absorbido el 90% del calor extra desde la Primera Revolución Industrial”. Y es que si la Tierra no tuviera esa capacidad, el aumento de la temperatura sería de 36º C.