Gipuzkoa refuerza la vigilancia en las carreteras costeras ante el aumento de los temporales
Las obras, recientemente acabadas, en la N-634, los trabajos en la N-638 en Deba y la inversión den Hondarribia han supuesto una inversión millonaria que obliga a tomar medidas en la administración
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San Sebastián
En los últimos años, las carreteras de Gipuzkoa han experimentado un aumento significativo de los daños causados por temporales, más frecuentes e intensos en la última década. Tras los recientes temporales de febrero y marzo, varios tramos de la red viaria del territorio han requerido una respuesta inmediata por parte de la Diputación con una inversión que asciende a 2,5 millones de euros el primer trimestre del año frente a los 3,5 invertidos en contrato preventivos desde 2016.
En 2024 se aumenta la vigilancia -pasará de ser semestral a realizarse un seguimiento preventivo cada tres o cuatro meses- y se utilizarán drones que tomen imágenes de todo el tramo de carretera y analizarlas posteriormente. La Diputación trabaja en la contratación del servicio, si bien no descarta "formar a los propios técnicos de la Diputación" dada la utilidad de esta herramienta.
"Aumentaremos el número de actuaciones aunque las soluciones serán similares", explica la directora de carreteras, Silvia Pérez, a Radio San Sebastián, "con el tiempo se valorará si el refuerzo de la base de los muros la tenemos que hacer más alta ante la subida del nivel del mar".
El pasado martes 23 de abril, uno de los punto más vulnerables frente a los temporales, la carretera N-634, se abría completamente al tráfico tras los trabajos de reparación del muero de costa. El tramo Zarautz-Getaria, fue escenario el pasado 11 de febrero de un desprendimiento considerable que comprometió ambos carriles, con una inversión de urgencia ascendente a 350.000 euros para su reparación. Más recientemente, el 5 de marzo, se registraba un nuevo socavón de 12 metros en el tramo Getaria-Zumaia de la N-634, requiriendo una inversión de 400.000 euros.
El 26 de febrero, un socavón impactó severamente en el muro de contención de la carretera GI-638 entre Deba y Mutriku, lo que implicó una respuesta inmediata con un desembolso de 295.000 euros para su reparación. También está a punto de concluir. Mientras, en Hondarribia, las labores de limpieza y estabilización continúan tras asignarse un presupuesto de 1.000.000 euros, con la carretera cerrada hasta nuevo aviso.
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Aumento de la prevención y vigilancia
Este verano se llevará a cabo una revisión exhaustiva de todos los servicios y actuaciones relacionadas con la infraestructura vial, con planes para intensificar estas acciones y ampliar los protocolos de seguridad y vigilancia. Dada la complejidad de la planificación frente a eventos que son puntuales pero de alta intensidad, la previsión meteorológica se ha vuelto una herramienta crucial, aunque limitada, pues la acción del mar es impredecible y varía con las corrientes, los vientos y las mareas.
En el ámbito de la seguridad y en coordinación con el Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, se ha establecido un protocolo especial para el tramo Zarautz-Getaria (N-634), dada su baja elevación y proximidad al mar. Además, informa la Diputación, se ha implementado sistema de evaluación de riesgos geotécnicos que abarca toda la red, con instrumentación especializada para monitorear y evaluar los anclajes y otros elementos estructurales críticos.
Desde 2016, se han invertido 3.820.500 euros en contratos preventivos, enfocándose en la inspección y fortalecimiento de las infraestructuras más vulnerables como el muro de costa, el cual es frecuentemente afectado por la socavación. Actualmente se hace un seguimiento a 20 puntos de riesgo en la N-634 y a 5 en la GI-638, enfocándose principalmente en los problemas de socavación y deslizamientos.