Ana Iribar: "Es nuestra responsabilidad contar lo que ha pasado y evitar la radicalización de los jóvenes"
Hace 29 años que ETA asesinó al concejal del PP Gregorio Ordoñez, su viuda, Ana Iribar, recuerda en 'Hoy por Hoy San Sebastián' la importancia de contar su historia a las nuevas generaciones
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Ana Iribar, viuda de Gregorio Ordoñez, en 'Hoy por Hoy San Sebastián'
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San Sebastián
Este martes, 23 de enero, se cumplen 29 años del asesinato del concejal del Partido Popular, Gregorio Ordóñez, a manos de la organización terrorista ETA. Un quiebre en la historia política de San Sebastián que dejó una huella imborrable en la vida de su viuda, Ana Iribar, quien ha expresado en 'Hoy por Hoy san Sebastián' su temor a la desinformación y radicalización de aquellos jóvenes "que no han llegado a convivir con el terrorismo".
En este sentido, Iribar ha echado en falta las visitas de los centros escolares a las exposición que ha recogido la vida y trayectoria pública de Ordoñez en el centro cultural de Aiete durante casi dos meses, y que cerrará sus puertas el próximo domingo, 28 de enero. Una muestra titulada "La Vida Posible" que busca ofrecer una visión completa de quien eligió el camino "más difícil" al desafiar a la organización terrorista.
"La parte que me quedó inconclusa fue la de invitar a los centros escolares de la ciudad, o próximos a la ciudad, para que vinieran a conocer a Gregorio Ordoñez, eso me ha faltado", explica Iribar tras la visita de solamente dos colegios del territorio a la exposición, "me preocupa porque es nuestra responsabilidad contar lo que ha pasado, invitar a quienes han tenido la suerte de no convivir con el terrorismo como son las nuevas generaciones a que sepan cuáles fueron las consecuencias, y evitar la radicalización de nuestros jóvenes".
La exposición, se inició en el Palacio Miramar en 2020, cerró debido a la pandemia y reabrió en el centro cultural de Aiete el 1 de diciembre. Una forma, según cuenta, de traer de vuelta a Gregorio Ordóñez y recordar "su valentía" y dedicación a la causa.
Gregorio Ordóñez, en 1995 teniente de alcalde en el consistorio donostiarra, fue sorprendido mientras compartía una comida en el bar La Cepa de la calle 31 de agosto. Un terrorista encapuchado ingresó al lugar y disparó a quemarropa, arrebatándole la vida al político que en aquel momento desafiaba abiertamente a ETA.
Este martes, Iribar recuerda, además, el impacto de su muerte en la familia, en la hermana de Gregorio y, sobre todo, en su hijo Javier, quien tenía solo un año y dos meses en el momento del asesinato. "Le decía que su papá estaba en el cielo, que su papá estaba con nosotros, que nos cuidaba, que nos protegía", explica. Con el tiempo, tuvo que revelar la verdad a un niño que, con el paso de los años, buscaba respuestas más claras sobre el asesinato de su padre.
"Afortunadamente yo sí sabía quienes del Comando Donosti habían participado en el asesinato de Gregorio aunque todavía no se habían producido los juicios, tardaron 19 años en llegar·, recuerda, "cuando tuve que responder a Javier pensé en tanto huérfanos como ETA ha dejado en este país que todavía hoy no tienen respuesta, porque no han tenido justicia.
Este sábado, la ciudad se prepara para la segunda edición de la Escuela Gregorio Ordóñez y un homenajeen el cementerio de Polloe, en el que descansan sus restos, donde se realizará una ofrenda floral en memoria del político asesinado. Iribar agradece, en este sentido, a los jóvenes que continúan la estela de Gregorio Ordóñez, a quienes considera "la esperanza para el futuro".