La pandemia resta vida al Casco Viejo
La hostelería de esta zona esta tocada y el ocio nocturno hundido
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Casco viejo de Ourense / Cristina Carballo
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Ourense
Sin duda el casco viejo es una de las zonas de la ciudad que más está sufriendo los estragos de una pandemia que se está alargando más incluso de lo que un primer momento pudiéramos pensar.
Nuestra zona histórica está tocada, tan asociada al ocio nocturno, ya que éste se ha visto obligado a desaparecer con el toque de queda a las 10 de la noche, así como ese característico tapeo de la tarde. Serafín Rodríguez, gerente de un local nocturno lamenta que se han olvidado de ellos.
Un casco viejo propio para pasear tranquilamente a lo que no contribuye mucho la decisión de bajar los bolardos, argumentada en los accidentes que ocasionaba, pero que como contrapartida aumenta el tráfico. Como sucede en casi todos lo contextos hay ese conflicto de intereses entre los que quieren caminar sin preocuparse de los coches y los que han de hacer los repartos, otra cosa ya es los que deciden entrar en esta zona en sus vehículos en vez de recurrir a ir a pie. Jesús Costa, vicepresidente de la asociación de vecinos Cimborrio critica esta aumento del tráfico.
Luis Rivera es presidente del Centro Comercial Aberto Ourense Centro, además de comerciante del Casco y vecino, en esta línea: "las salidas y entradas a los colegios es el caos".