Roser: "El colectivo de las personas mayores es uno de los más perjudicados por la pandemia"
No se han tenido en cuenta sus necesidades
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Las voces de las residencias de Sant Miquel y Sa Riera
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Palma
Las personas mayores está siendo uno de los colectivos más perjudicados de la pandemia. De hecho, 178 usuarios de residencias han fallecido desde que empezó la pandemia. La directora de la residencia de Sa Riera, en Palma, Marga Roser, asegura que es un colectivo muy vulnerable y que no se han tenido en cuenta sus necesidades. La falta de contacto y cariño pasará factura a los mayores.
El de Sa Riera es un centro que se puso en funcionamiento el pasado 3 de octubre para atender a los usuarios positivos en COVID de las residencias. Porque estos centros no están preparados para atender una carga sanitaria tan grande como la que exige la pandemia.
Roser dice que la residencia está dividida en dos módulos y que los usuarios no salen nunca de la habitación porque a pesar de ser asintomáticos son positivos en COVID. Marga cuenta que en Sa Riera hay una mujer que lleva desde agosto dando positivo. Se comunicaba con su amigo por teléfono y le veía por la ventana. La situación consternó tanto al equipo de Sa Riera que permitieron al hombre visitar a su amiga con el equipo de protección individual (EPI).
Por otro lado, Juan Antonio Rodríguez uno de los usuarios de la residencia de Sant Miquel afirma que se siente muy bien y seguro. Aunque echa de menos a su mujer que le visitaba cada día. De hecho, el viernes se iba a su casa para estar con su familia y el domingo volvía a la residencia.
Roser cree que la pandemia va a ser muy perjudicial para los mayores porque muchos están tristes. Juan Antonio cuenta que parte de la pandemia la ha pasado encerrado en su habitación. Aunque ahora ya sale a dar algún que otro paseo acompañado por las auxiliares.
La coordinadora de enfermería de la residencia Sant Miquel, Maru Cutillas, afirma que los primeros días de cuarentena en la residencia fueron angustiosos. Cutillas llegó a pasar 30 horas trabajando para coordinar a los equipos porque no sabían como actuar ante esa situación.
Por otro lado, Roser afirma que la comunicación con las familias es clave para que sigan confiando en ellos. Aunque asegura que el sector de las residencias ha salido perjudicado de esta pandemia.