La reforma para facilitar el voto de los embarcados, en un cajón tras 30 años
Los 10.000 marinos gallegos que permanecen embarcados durante largas estadías solo tienen como recurso el voto por correo
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Pixabay
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A Coruña
Las promesa de reformar la ley electoral para facilitar el voto a los marineros de la flota de altura y mercante permanece en un cajón desde hace más de treinta años a pesar de las promesas de los diferentes gobiernos que han pasado por La Moncloa.
Las personas que navegan durante largas estadías de hasta siete meses en alta mar solo pueden emitir su sufragio mediante el voto por correo, un recurso que no se adapta al sector. "Es un total desconocimiento de la realidad del mar", denuncia el presidente de la Asociación Española de Titulados Náuticos Pesqueros (Aetinape), José Manuel Muñiz.
La Loreg establece un sistema "complejo" para que los embarcados de larga duración puedan emitir su sufragio. Para hacerlo, deben solicitar por radiotelegrafía un certificado de inscripción en el censo a la junta provincial a la que pertenece la localidad en la que están empadronados. Esta oficina es la encargada de enviar la documentación necesaria para emitir el voto por correo.
El solicitante ha de precisar la fecha y el puerto en el que tomará tierra, a donde será remitida la documentación. En caso de que no pueda acercarse a tierra, la ley recoge la posibilidad de que una embarcación con la que tiene previsto encontrarse en alta mar le acerque los papeles. Para ello, el marinero debe especificar el armador, consignatario o buque que recogerá en tierra los documentos.
Una vez completado este paso y con la documentación en su mano, el embarcado solo podría emitir su voto en el caso de que el buque tome tierra para así proceder al envío de su papeleta, que deberá llegar dentro del plazo que establece la ley electoral --24 de abril, en esta convocatoria-- para que pueda ser tenido en cuenta.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en las elecciones generales de diciembre de 2015 solo siete embarcados en toda España solicitaron el voto por correo, tres de ellos en la provincia de A Coruña. Medio año después, en la repetición de los comicios a las Cortes celebrados en junio de 2016, el número se elevó en el conjunto estatal a 21, dos de ellos en la provincia de A Coruña y otros dos en Pontevedra.
Falta de "voluntad política"
El voto por correo como única vía para votar "puede servir para una persona con una residencia en un domicilio fijo; para los marineros, no". Así de tajante se muestra Manuel Muñiz, que denuncia que la falta de alternativas supone "privar" a este colectivo de su "derecho constitucional a elegir sus representantes".
La reforma de la ley electoral para facilitar el voto de los marinos mercantes y los que faenan en alta es mar es, desde hace más de tres décadas, uno de los caballos de batalla de Aetinape, que ve "falta de voluntad política" para afrontar los cambios que permitan "acabar con esta discriminación histórica hacia un colectivo que ya tiene de por sí unas condiciones de vida dura", marcadas por "el aislamiento familiar y social" que implica permanecer embarcado durante meses.
"He llegado a la conclusión de que, al ser solo unas 10.000 personas que no pueden mover mayorías, no hay interés por que puedan votar", asevera Manuel Muñiz. "Si fuésemos 10 millones como los jubilados, hubiesen cambiado la ley ya hace mucho tiempo", apostilla el presidente de la asociación.
Muñiz recuerda que la normativa que rige los procesos electorales fue modificada para que los militares en misión fuera del territorio español pudiesen votar y protesta ante lo que considera un "agravio" hacia el colectivo del mar.
Aetinape pone sobre la mesa dos soluciones para que las personas embarcadas puedan votar: el desarrollo de un voto telemático a través de Internet o la constitución de una mesa electoral en el buque que, una vez emitidos los sufragios, se encargaría de enviarlos a la circunscripción a la que pertenece cada elector.
"Ningún partido, nunca en 35 años, nos dijo que esto es descabellado o inviable desde el punto de vista jurídico", incide Manuel Muñiz, que recuerda que en el año 2001 el Congreso de los Diputados debatió tres proposiciones no de ley sobre la inclusión de mecanismos en la ley electoral para atender la demanda de los embarcados de larga duración.
No obstante, 18 años después, la reforma de la Loreg permanece en un cajón y la noche del próximo domingo 28 de abril miles de marineros seguirán desde sus barcos, navegando a centenares de kilómetros de sus hogares, el resultado de otras elecciones generales en las que la inmensa mayoría no han participado.