Belza condenado a año y medio de cárcel por quebrantar la orden de protección de su exnovia
El abogado donostiarra, conocido por haber representado a la familia de Nagore Laffage, ha sido condenado por saltarse la orden impuesta por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer tras denunciar su pareja malos tratos
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EFE
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San Sebastián
El abogado donostiarra Miguel Alonso Belza ha sido condenado a un año y medio de cárcel y a compensar con 600 euros a su exnovia por quebrantar la orden de protección que el Juzgado de Violencia sobre la Mujer había dictado en su favor tras denunciar malos tratos por parte del letrado.
Alonso Belza, conocido por haber representado a la familia de Nagore Laffage, víctima de un asesinato machista en Sanfermines de 2008, fue abogado del turno de oficio de Violencia Contra la Mujer de Gipuzkoa y miembro de la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados de este territorio, además de haber participado en diversos asuntos judiciales de relevante eco mediático en el País Vasco.
En enero de 2017, su entonces compañera denunció haber sido víctima de malos tratos por lo que el juzgado dictó una orden que prohibía al letrado comunicarse con ella por cualquier medio o acercársele a una distancia inferior a cien metros.
Durante el juicio por estos hechos, celebrado el pasado 31 de enero en el Juzgado de lo Penal número 5 de San Sebastián, la Fiscalía reclamó un año de cárcel para el abogado, mientras que la acusación elevó su petición de condena hasta los dos años y medio de prisión y demandó una compensación de 3.000 euros. La defensa solicitó la libre absolución de su cliente.
Ahora, la sentencia del caso, a la que ha tenido acceso EFE, impone al procesado un año y medio de reclusión por un delito de quebrantamiento continuado en concurso ideal con otro de acoso, al tiempo que le obliga a indemnizar a la afectada con 600 euros.
La resolución considera probado que el letrado hizo al menos seis llamadas telefónicas a su víctima desde distintas cabinas telefónicas de San Sebastián en las que, "hablando en idioma francés, le realizaba continuas manifestaciones de amor" y que fueron grabadas por la mujer.
Asimismo explica que el encausado hizo llegar varios mensajes a su compañera por medio del procurador que la representaba en el procedimiento judicial incoado tras la denuncia.
En concreto, recuerda un caso en el que Alonso Belza pidió a esta persona que le dijera a su exnovia que seguía "enamorado de ella" y que la "quería mucho". En otra oportunidad, el abogado solicitó al procurador que acompañara a la mujer a la Unidad de Valoración Forense y, finalmente, en una tercera ocasión, le reclamó que advirtiera a la perjudicada de que le había hecho "mucho daño" y que se había visto "obligado" a "dejar" un puesto en la ONU.
La sentencia aclara además que, aunque el abogado siguió "insistiendo" en este tipo de actitud, el procurador "decidió" no transmitir más mensajes a la mujer "al percibir la afectación que ello le ocasionaba".
La resolución cita otros momentos en los que el acusado vulneró la orden de protección de la damnificada, en un club deportivo de la capital guipuzcoana al que él "continuó acudiendo" a pesar de que conocía que "era uno de los lugares frecuentados" por ella, con quien llegó a encontrarse en aquel lugar en un número de ocasiones "indeterminado, pero plural".
Asimismo, el texto judicial, cita otros "encuentros" entre el letrado y la víctima "que no cabe descartar que fueran fortuitos" en distintos locales de San Sebastián.
Esta sentencia no es firme y puede ser recurrida en apelación ante la Audiencia de Gipuzkoa en un plazo de diez días, algo que el abogado de la defensa, Juan Román Zubillaga, ya ha anunciado que hará en declaraciones a EFE.
Zubillaga ha avanzado que, entre otros argumentos, su recurso recogerá el hecho de que no existe en el procedimiento una prueba pericial que demuestre que la voz de las grabaciones sea la de Alonso Belza, ya que el intento de llevarla a cabo que hizo la Ertzaintza "resultó infructuoso" y ninguna acusación realizó ninguna otra.
La defensa alegará asimismo que la parte de la causa que se seguía contra su cliente por los encuentros con su víctima en San Sebastián fue "archivada" en la fase de instrucción, y que el procurador que ha ejercido como testigo en este proceso dispone de un mensaje que le envió Alonso Belza en el que éste aseguraba que su exnovia es una persona "maravillosa".
Paralelamente a este caso, aún está pendiente de juicio la causa principal por maltrato contra este abogado, en el que la Fiscalía solicita 10 años de reclusión para el letrado y la acusación particular, que ejerce su excompañera, demanda 19. EFE