Ser intolerantes
La opinión de Mari Paz Cortés
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Hoy por Hoy Andújar (09/10/2018)
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Andújar
Siempre he escuchado la palabra “tolerancia” como uno de los valores más importantes en la educación de las personas. Pero contra todo pronóstico y como mi juventud justifica mi rebeldía, permítanme reconocerme como una intolerante. Sí, soy intolerante.
Soy intolerante con los juguetes sexistas que nos han enseñado durante toda la vida que las niñas debemos jugar a ser las madres de nuestras muñecas, a las cocinitas y a los chicos a ser ingenieros, mecánicos y astronautas. Generalmente.
Soy intolerante con los roles de género que hacen que cuando vas a una entrevista de trabajo te pregunten si estás casada o si tienes pensado tener hijos, cosa que a los hombres no. Generalmente.
Soy intolerante con el techo de cristal que hace que las mujeres no puedan ascender en sus puestos de trabajo porque se le asigna la labor de los cuidados del hogar y la familia y a los hombres no. Generalmente.
Soy intolerante con la brecha salarial que hace que las mujeres cobremos menos porque se prescinda de nosotras en ciertos trabajos porque se da por hecho que el hombre va a tener mayor disponibilidad. Generalmente
Soy intolerante porque las empresas todavía no han leído en el diccionario la palabra corresponsabilidad y conciliación que permitiría a sus empleados y empleadas llevar un reparto equitativo de las tareas del hogar, de los ciudados familiares y del sueldo a fin de mes. Generalmente.
Soy intolerante con el acoso callejero porque estoy cansada de caminar sola con miedo por las calles de la ciudad, que es tan de ellos como nuestra, sea de noche o sea de día. Generalmente.
Soy intolerante con la violencia machista. Y lo digo con rabia, porque generalmente, Mari Ángeles ya no puede. Su vida se quedó en el suelo de un piso en la calle Vandelvira de Úbeda. Como se han quedado las vidas de más de una decena de víctimas de violencia de género que se ha cobrado este septiembre, el ya reconocido en las estadísticas como el peor de la historia hasta hoy. Intolerancia: porque no morimos, somos asesinadas. Intolerancia: porque ni una más.
- MARÍA PAZ CORTÉS