La Audiencia condena a una pareja por estafar a su tía anciana para hacerse con su patrimonio
La sentencia ratifica el fallo de un juzgado que condenó al matrimonio a pagar 13.000 euros y a la devolución de varias fincas

(EUROPA PRESS)

Palma de Mallorca
La Audiencia de Palma ha condenado al pago de 130.000 euros a un matrimonio que engañó a su tía anciana para hacerse con su cuantioso patrimonio inmobiliario. La sentencia ratifica el fallo de un juzgado de instancia que condenó a la pareja a pagar 13.000 euros a los herederos de la anciana y a la devolución de las fincas e inmuebles de los que se apropiarion mediante un engaño.
La sentencia considera probado que el matrimonio engañó a la tía de la mujer para conseguir que les entregara, a cambio de una cantidad ínfima, todo su patrimonio inmobiliario. Los condenados constituyeron una sociedad a la que la mujer traspasó todos sus bienes y se convirtieron en los únicos propietarios del patrimonio de la anciana. A través de esa sociedad, los condenados se hicieron primero con 57.000 euros y después con 73.000.
El matrimonio alegaba que pagaron 50.000 euros a la anciana por las operaciones de compraventa, sin embargo, la sentencia considera que, independientemente del precio pagado, el matrimonio retiró ese dinero de la cuenta días después porque eran cotitulares de la misma.
Los jueces creen acreditado que entre 2002 y 2012 el matrimonio se aprovechó de la ancianidad de la mujer y de que su familia directa vivía en la península para hacerse de forma fraudulenta con su negocio y su patrimonio, tanto mobiliario como inmobiliario. La sentencia señala que en los últimos meses de vida, la mujer ya no tenía ni siquiera casa propia y se vio en la necesidad de vender lo poco que le quedaba para poder sobrevivir. Sin los demandados abonaron algún gasto a la mujer, dicen los jueces, no fue con su propio dinero o de forma altruista sino que lo hicieron con el dinero de la anciana.