Valladolid se echa a la calle para acompañar a su equipo
El alcalde anunció una reforma inmediata en Zorrilla y el nombre de una calle para el club. El equipo al completo disfrutó de un día en el que siempre estuvo acompañado con más de 30.000 aficionados en Recoletos. Mata, el más coreado, no pudo hablar por la emoción
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REAL VALLADOLID
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Valladolid
Se esperaba una fiesta multitudinaria y se cumplió el pronóstico. Desde por la mañana en el Ayuntamiento y en la Diputación, hasta el acto final en la acera de Recoletos con un lleno histórico en ese espacio (cerca de 30.000 personas), la plantilla pudo de nuevo sentir el reconocimiento de una ciudad que literalmente se echó a la calle para festejar un ascenso muy deseado.
Óscar Puente anunciaba en la sala de recepciones en el Ayuntamiento que daría una noticia por la tarde, y la desveló estrenando el acto de Recoletos: "Vamos a acometer una reforma importante en el estadio Zorrilla. Llevamos trabajando con el club mucho tiempo en ella y ha llegado el momeno".
La desaparición durante un buen rato de Rotpuller y su posterior reaparición en pleno acto final, el baño en el Pisuerga desde el barco del tercer portero Guille Lara y la emoción que impidió hablar al héroe de la temporada Jaime Mata. Fueron las anécdotas de un día en el que el sentimiento blanquivioleta lo inundó todo.