No por la fuerza, sino por la constancia
La opinión de Mercedes Casuso
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Hoy por Hoy Andújar (02/05/2018)
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Andújar
El pasado 20 de abril participé junto a mis alumnos de Humanidades del 'IES Jándula' en la final del concurso de teatro grecolatino ‘Catarsis’. organizado en el ámbito del Programa Hypatia, con la colaboración de la Delegación de Educación y la Sociedad Española de Estudios Clásicos.
El principal objetivo del concurso es promover, entre el alumnado de Secundaria y Bachillerato de nuestra provincia, el conocimiento del teatro grecolatino y estimular su creatividad a través de la puesta en escena y la grabación de una representación teatral. Pero, en nuestro caso, también se han cumplido otros objetivos no menores, como son el ejercicio de la responsabilidad y la solidaridad y el reconocimiento del éxito como fruto de la constancia.
Es cierto que disfrutamos mucho con los ensayos, con la grabación y posterior puesta en escena, pero también hemos sufrido nuestra particular “Catarsis” o purificación de las pasiones. Durante 5 meses, día tras día un grupo de alumnos entusiastas han dedicado sus recreos a los ensayos, han sacrificado viernes por la tarde para las grabaciones e incluso han contagiado de su entusiasmo a compañeros que desinteresadamente se ofrecieron a colaborar en la grabación y en el montaje del escenario.
El mismo día de la representación, el dios Eolo campaba a sus anchas, como tantas veces hace por Jaén, y nuestro escenario se agitaba al viento como las velas de un barco, presagiando lo peor. Lejos de amilanarse, varios alumnos se ofrecieron a permanecer detrás durante toda la obra, sujetando el andamiaje con un enorme sentido de la responsabilidad.
La obra que representamos era Ovidio y las Musas, una reflexión del poeta latino sobre su obra desde su destierro. Y de esta gran experiencia me quedo precisamente con una máxima de Ovidio, un lema que he animado a seguir a mis alumnos en su futura vida de universitarios. Gutta cavat lapidem, non vi sed saepe cadendo (la gota agujerea la piedra, no por la fuerza, sino por la constancia).
Hoy en día, los medios y la sociedad en general han acostumbrado a nuestros jóvenes a buscar el éxito fácil, a conseguirlo todo con el mínimo esfuerzo. Sin embargo, todos los que hemos participado en esta experiencia teatral hemos aprendido que el éxito es fruto de la constancia y del esfuerzo y que la satisfacción por el trabajo bien hecho es el mayor estimulante para alcanzar los retos.
- MERCEDES CASUSO