El Hospital Gregorio Marañón implanta una novedosa válvula a un paciente con problemas de corazón
La operación consiste en introducir un catéter en la pierna

Intervención cardiológica en el hospital Gregorio Marañón. (Foto de Alba Vigaray/VIEWpress) / VIEW press

El Hospital Universitario Gregorio Marañón de la capital madrileña implanta por primera vez una válvula mediante cateterismo a Mauricio Chiandussi, de 51 años de edad, ha sido el primer paciente en beneficiarse de este nuevo abordaje con la nueva válvula adaptativa.
Las cardiopatías congénitas son alteraciones en la formación de determinadas estructuras del corazón que se producen antes del nacimiento, las cuales afectan a unos 40.000 bebés cada año y a 2,3 millones de adultos que conviven con la enfermedad.
Mauricio padecía una tetralogía de Fallot, un defecto en su corazón que producía que la sangre estuviera desoxigenada, esto es, que es más oscura debido a la diferencia en la forma de los glóbulos rojos cuando la hemoglobina se une a ella comparado con cuando no se une a ella con mayor frecuencia y de la que fue operado durante la infancia.
Mauricio se operó en Houston y se vino a vivir a España. Pero después de un tiempo sentía que no se encontraba bien. Los médicos del Gregorio Marañón le diagnosticaron esta cardiopatía, que consiste en que en su cuerpo tiene un agujero entre el corazón y el pulmón demasiado grande.
Antes de esta operación mediante cateterismo, existía como intervención más habitual la operación a corazón abierto que, en palabras de Maite, su mujer, había un riesgo de que Mauricio tuviera menos calidad de vida. Ahora, y gracias a este novedoso proceso, Mauricio podrá "volver a jugar al fútbol" con sus hijos "sin cansarse a los cinco minutos".
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Ricardo Sanz, cardiólogo intervencionista del Servicio de Cardiología del Hospital Gregorio Marañón, destaca que haber podido utilizar este procedimiento ha posibilitado que Mauricio pueda permanecer menos tiempo hospitalizado, así como sufrir menos dolor y complicaciones asociadas a la intervención.
“Ahora podemos ofrecer a los pacientes una solución mucho menos invasiva a pacientes que no la tenía desde el punto de vista percutáneo con muy buenos resultados y una recuperación mucho más favorable”, explica el especialista.
De este modo, esta innovadora solución, que cuenta con experiencia clínica en Estados Unidos y otros cinco casos en Europa, hace posible realizar un tratamiento mediante catéteres por vía percutánea dado el carácter adaptativo y el tamaño de la nueva válvula.