¿A quién se le atraganta el café para todos?
La ministra María Jesús Montero, líder del PSOE andaluz con plenos poderes desde hace apenas 48 horas, ha diseñado la cuadratura del círculo: recursos financieros con objetivos políticos y electorales
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Sevilla
Cuando el presidente del Gobierno Adolfo Suárez trajo a España desde el exilio a Tarradellas todavía no se había aprobado la Constitución. En el 77, Suárez le contó su intención de restaurar la Generalitat, convencido de que el regreso de Tarradellas contribuiría a la pacificación de Cataluña.
¿Le contó también que España iba a ser un régimen autonómico y que el profesor Clavero Arévalo venía hablando ya del café para todos? Eso no está tan claro.
Desde la Transición hasta hoy, el café de Clavero siempre se le ha atragantado a alguien. El último, uno de sus discípulos más avanzados, el presidente Juanma Moreno, que lo nombró “padre de la Andalucía moderna”.
La condonación parcial de la deuda a las comunidades tiene el mismo aroma que aquel café. Nace de la necesidad del Gobierno por pacificar Cataluña tras el desgarro social del procés independentista y termina expandiéndose al resto de España. Del Estatut catalán al Estatuto andaluz.
La ministra María Jesús Montero, líder del PSOE andaluz con plenos poderes desde hace apenas 48 horas, ha diseñado la cuadratura del círculo: recursos financieros con objetivos políticos y electorales.
Poner 19.000 millones en la mesa del presidente Moreno en la antesala del 28F desactiva de golpe el discurso oficial de la Junta sobre los “privilegios a Cataluña” y el “agravio a Andalucía”.
Montero ha irrumpido en una campaña electoral de largo recorrido pegándole un tirón a la bandera andaluza y, de paso, rompiendo la curva de Laffer, con la que el PP invoca los milagros de bajar impuestos sistemáticamente para obtener más recaudación.
La quita de deuda viene a enmendar las políticas de austeridad de Rajoy durante la gran crisis financiera y a premiar a las comunidades que entonces subieron los impuestos para proteger sus servicios públicos. Socialdemocracia frente a liberalismo.
Es una operación de alto voltaje que arrincona a Moreno en una encrucijada entre lo que necesita Feijóo y lo que necesita Andalucía. La Junta busca desesperadamente un relato para desactivar esta bomba, pero algunos en el Palacio de San Telmo creen que ya ha estallado por los aires.