Ser intelectuales
La firma de Carlos Jurado en Hoy por hoy Jerez

Jerez de la Frontera
Desde que el mundo es mundo, los intelectuales han sido referentes de los pueblos. Por dos razones; porque sabían y porque se esforzaban en saber.
Los intelectuales eran guías que inyectaban sabiduría y sentido común en las decisiones. Nunca hubo consenso entre ellos porque hay muchos caminos válidos para construir la misma cosa. Lo cierto es que siempre fueron el antídoto de la barbarie y los cimientos de la opinión general.
Ahora la cosa ha cambiado.
Buena parte de estos referentes han pasado a ser mindundis etiquetados de intelectuales que ni saben ni se molestan en saber; marionetas con cargos y retribuciones que embarullan el sentido común y la verdad hasta el puro desconcierto.
Manipuladores y no inspiradores.
Alguien dijo que las opiniones pueden ser muchas, pero que solo hay una verdad.